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I
Las
sombras de la tarde vendrán trayendo tu
evocación.
Las voces
de la brisa dirán tu nombre como un rumor.
Y en el
jardín del alma renacerá una flor.
Y
temblarán las manos al presentir tu amor.
Será más
puro el cielo, más fresco el aire, más tibio el
sol.
Los
pájaros del bosque imitarán tu voz.
Y pasará
un cortejo de risas y de cantos
por el
camino blanco que me traerá tu amor.
II
Te buscó
mi fe en la oscuridad, sin saber por qué.
Te soñó mi
afán en la soledad, sin querer soñar.
Te llamó
mi voz y tu voz me respondió,
y en tu
voz hallé fe para esperar tu amor.
Pero si tu
amor sólo fue visión de mi soledad.
Si mi afán
de luz me llevó a soñar con tu irrealidad.
Si jamás
vendrás hasta mi rincón feliz.
Cuando no
llegués, llorará un zorzal, morirá un jazmín.
I bis
Estás en
la penumbra cuando en la tarde se duerme el sol.
En la
canción del ave que arrastra el viento como un
dolor.
En la gota
de lluvia que recogió una flor.
En el
temblor del ala que el vendaval golpeó.
Por eso si
tus labios no llegan nunca con su canción,
las cosas
más hermosas te llorarán mi amor.
Y pasará
un cortejo de cantos enlutados
por el camino blanco que tanto te esperó.
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